Daņos colaterales
Irene Selser   
Lieberman y Hamas: la paz imposible Nunca más cierta la alegoría de que los extremos se tocan, como cuando hablan el ultranacionalista canciller israelí Avigdor Lieberman y el ultranacionalista movimiento palestino Hamas, que gobierna Gaza, opuestos cada uno a un entendimiento con su contraparte.

Más allá de la suerte que corra este nuevo intento de negociación entre palestinos e israelíes —tras 17 años de fracasos—, la postura de Lieberman es elocuente ya que habla a nombre del partido que dirige, el ultraderechista Israel Beitenu, el segundo grupo en importancia en la coalición actual después del Likud (derecha) del primer ministro Benjamin Netanyahu.

Lieberman —apartado de la reanudación de las negociaciones directas, el 2 de septiembre de Washington entre Netanyahu y el líder palestino Mahmud Abas—, dijo la noche del domingo, en una celebración del año nuevo año judío, que no va a aceptar “ninguna moratoria” al plazo decretado a fines de 2009 por Netanyahu, quien, bajo la presión de Obama, congeló durante 10 meses la construcción de viviendas en los asentamientos judíos de Cisjordania, donde viven más de 300 mil colonos judíos, encarnación de la política israelí de expansión, ocupación y despojo. Según Lieberman, “no habrá moratoria ni de seis meses, ni de tres, ni de un minuto”.

La Autoridad Palestina, que encabeza el moderado Abas, del partido Fatah, en Cisjordania, ha advertido que abandonará el diálogo si se recomienza la colonización. Ésta vence el 26 de septiembre, y entonces se podrá ver si Netanyahu está realmente involucrado en un diálogo, o si, como ocurrió con la inservible cumbre de Bush en Annapolis (EU), sigue apostando a la guerra mientras le da por su lado a Obama jugando a la paz.
No menos categórica es la postura del movimiento islamista Hamas, que considera a los colonos israelíes “objetivo legítimo” de sus ataques. De ahí su festejo el fin de semana tras el asesinato de cuatro colonos israelíes, en dos ataques consecutivos en Cisjordania por parte de su brazo armado. “Dañar colonos sionistas es natural. Actualmente conforman un ejército, con todo el sentido de la palabra. Tienen más de medio millón de armas automáticas, además de la protección básica que les confiere el ejército (israelí)”, dijo uno de sus voceros, Azat al Ghashek al diario en árabe Al-Hayat.

Hamas rechaza cualquier diálogo con Tel Aviv y calificó el nuevo ciclo de conversaciones de “carnaval mediático” orquestado por EU para promover su agenda en Oriente Medio. Según Hamas, Abas está dispuesto a renunciar a “99% de los derechos palestinos” ante Israel, por lo cual “se impone el boicot”.