Editorial
Del cáncer de la economía (paralelismo)
Las personas que infortunadamente llegan a padecer cáncer, es, sin duda, porque han recorrido un camino que los ha llevado a esa especial y dolorosa circunstancia.
Se pueden haber asoleado en demasía, pueden haber recibido un golpe que desencadenara el tumor, o pueden haber estado expuestas a determinadas radiaciones o elementos que pudieron desatar el tan temido padecimiento.
Aunque lo más generalizado es que hayan ingerido substancias con las que se hayan “alimentado”, y que contenían elementos peligrosos para la salud. En el caso de la diabetes, de los alcohólicos o de los fumadores, el asunto es todavía más claro.
Los que desarrollan un cáncer pulmonar, aunque reciban exitosamente un trasplante, o un tratamiento de radioterapia y quimioterapia que los haya librado de la muerte, volverán a padecerlo si continúan fumando.
Los diabéticos (no insulino dependientes) solo podrán deshacerse del terrible padecimiento que acaba lenta y dolorosamente con su vida, con el solo hecho de cambiar su alimentación; de otra manera, si continúan comiendo lo que no deben, cada vez estarán peor.
Y lo mismo los alcohólicos, no podrán recuperarse (ni dejar de fastidiar a sus familiares y amigos) mientras sigan perteneciendo al alegre club de los “chupamaros”.
Pues bien, igual sucede en lo que respecta ala economía. Pues aunque los solones de las fianzas internacionales digan que viene una nueva recesión, lo cierto es que todavía no salimos de la del 2008-9.
Y prueba de ello es que los EEUU están en serios problemas financieros porque su Congreso no les ha autorizado elevar el techo de endeudamiento, es decir, siguen pidiendo dinero prestado. Y el resto de Europa, también.
Y si salimos de ésta bien librados presente recesión (que además ya está) lo que sinceramente se duda, solo se estará prolongando la agonía si solo es porque nos prestan más dinero, ya que tarde o temprano, si seguimos por el mismo camino del desequilibrio financiero, volveremos a caer en las mismas.
Cuando menos si no nos deshacemos del neoliberalismo globalizador que nos ha llevado a una inter-dependencia que ciertamente limita la autodeterminación y autonomía de las Naciones; y las entrega, literalmente, en manos de auténticos delincuentes de cuello blanco sin escrúpulos.
A los que no les importa en lo más mínimo que haya gente que se muere de hambre mientras ellos se llenan la panza en sus famosas Cumbres. Viajando en aviones “privados” y llegando a hoteles a todo lujo.
Pero el fondo del asunto no es ni siquiera el capitalismo, sino la supuesta Democracia con la que desde hace Siglos estos sátrapas han engañado al mundo entero. A pesar de que el muy ilustre Séneca nos había advertido que “Es peor que las guerras o los tiranos”.
Y si la solución para deshacerse del cáncer, de la diabetes o del alcoholismo, está en manos de quienes la padecen. El problema del neoliberalismo “democrático” no es menos sencillo.
Ya que el manejar a estos inmorales arrogantes, carentes completamente de ética, es tan fácil como el dejar de seguirles el juego y no ir a votar; y por supuesto, dejar de comprar lo que verdaderamente no se necesite.
Todo está en que verdaderamente lo hagamos, y la dirección del mundo puede cambiar de un día para otro.




