Daños Colaterales
La incomunicación del poeta Juan Gelman
De haber podido, el poeta Juan Gelman, Premio Cervantes de Literatura 2007, hubiera escrito estas líneas en homenaje a Carlos Fuentes, otro grande de la cultura y las letras hispanas, a raíz de su fallecimiento: “Siempre admiré su escritura y su pasión de mundo, y libros como La muerte de Artemio Cruz me ayudaron a entrar en México”. Pero Gelman, que además de escritor, traductor y periodista es colaborador permanente de MILENIO Diario en esta sección de Fronteras, con su columna sabatina Al acecho, está incomunicado desde el miércoles 9 de mayo cuando un enviado de la empresa Telmex le hizo saber que debía cambiar su módem; una operación que, se le aclaró, no iba a entrañar mayores molestias y que de ninguna manera se iba a afectar su conexión de internet, herramienta imprescindible, no necesariamente para la poesía, pero sí para cumplir su compromiso editorial con MILENIO, y del cual dependen sus ingresos; además de tener que atender sus compromisos internacionales como Premio Cervantes. De hecho, en junio está previsto un viaje suyo a Francia donde se presentarán varios de sus libros traducidos al francés y, según sus propias palabras “no tengo forma de seguir los preparativos de la gira”.
Cabe decir que Gelman, que el pasado 3 de mayo celebró su cumpleaños número 82, se lesionó un pie en Brasilia, adonde fue invitado a mediados de abril a participar en la Primera Bienal Internacional del Libro y la Lectura, lo que le dificulta acceder varias veces al día a algún café internet de su barrio para romper el aislamiento. Con su inclaudicable sentido del humor, el poeta nos aclara que “he tenido que comprarme un bastón, pero solo para usarlo cuando sea viejo”.
Desde el 9 de mayo, el poeta ha insistido todos los días en el 01800-1230000 pidiendo información sobre el estado de su asunto, número de reporte 4501-889. Pero las operadoras le dicen que el 01800“no tiene relación directa con los técnicos que le cambiaron el módem”. Le recomiendan que “debe llamar a la Central”, aunque nadie conoce el número de “la Central”.
El martes, en el único momento de la jornada en que el poeta salió a la calle en la Condesa “a dar una vuelta manzana”, se hizo presente el técnico de Telmex, quien en una posterior llamada de teléfono le aseguró que “sin falta llego mañana de 9 a 11”. Pero nada.
“Lo peor —se enoja Juan— es que cuando uno habla a Telmex los operadores nos dicen: ‘es que los técnicos tienen mucho trabajo’. ¡Y uno no, que además está pagando por un servicio que no recibe! Yo ni siquiera quería cambiar mi módem”.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|




