Opiniones y Comentarios
De que el Imperio contra-ataca…
Pero no les voy a platicar, amables lectores, de ninguna invasión galáctica por seres obviamente extraterrestres que vienen a acabar con la corrupción, o sea, a acabar con todos…
Como cuando le dijeron a mí General Obregón que, siendo Presidente de la República, debía meter a todos los pillos a la cárcel. ¡A todos! repreguntó a sus opinadores; y antes de que contestaran, volvió a la carga y les dijo “Tons quién cierra”…
Del Imperio del que les voy a comentar, es del Imperio celestial, y de los cárteles que se disputan la exclusividad de visa para el cielo, Nirvana, Olimpo, o como se le llame al premio de portarse bien, que todas las religiones se disputan de igual manera a como los capos se disputan los territorios y las rutas; o los Partidos políticos se disputan la Presidencia, las Gubernaturas, las Alcaldías y hasta los cargos de limpia pública…
Del Imperio del que les voy a comentar, es el de la Igle$ia católica, que viéndose a la baja, es decir, que cada vez pierde más seguidores, más ovejas descarriadas que se van a adorar a otros Dioses…
O a los mismos, para el caso da igual, pero con otros nombres, otras reglas y por otros caminos, que también son los mismos (todos los caminos llevan a Roma)…
Como en la política, que cambian del PAN al PRD de la manera más fácil, o del PRI, finalmente todos son lo mismo; y el que cambien tan vertiginosamente de ideología, si es que la tuvieran, solo obedece a no querer salir del presupuesto…
El poder envicia a los débiles de espíritu. Y no hay poder más grande que cuando se domina uno a sí mismo (solo a modo de comentario) y recordando al enorme Mandela se puede asegurar que así es…
Pero regresando con el Imperio celestial, viendo los vaticanos que los evangelistas, los aleluyos, los de los últimos días, los de la luz del día, etc, etc, etc, les están comiendo no el mandado, sino el mercado…
Y se están quedando con las ganancias que a ellos legítimamente les corresponden por haber sido los pioneros del lucrativo negocio de la divina charlatanería…
Por lo que llamaron a cónclave (una especie de tim back) y estudiando las estrategias de mercadotecnia de los exitosos opositores, o sea, echando ojo de cómo lo hacen los demás…
Dictaron instrucciones para que legiones de mujeres, que deberían estar en sus casas cuidando a sus hijos y atendiendo sus deberes, salieran a las calles, de casa en casa, como lo hace la competencia, y reclutaran al que se dejara…
“Venimos de la iglesia católica, dijo una señora bien comida que se hacía acompañar de otra respetable dama, ambas de buena rodada; e inmediatamente agregó: La paz del Señor sea con ustedes”…
Cuando escuché eso, lo primero que se me ocurrió fue pensar de que señor me hablaban; y de que paz, porque lo que se ve parece más bien ser todo lo contrario…
Y en cuanto a que vino a salvarnos con su palabra, solo alcancé a pensar que difícil es creer que si no se pudo salvar a sí mismo, difícil será que pueda salvar a otros…
Pero no tuve tiempo de pronunciar palabra alguna, parecía que la buena mujer y su acompañante, quien todo lo asentaba con movimientos de cabeza, tenían la consigna de apabullar al entrevistado…
“Podemos platicar con usted un momento”, fue lo siguiente que escuché. Y tuve que responder: No. No pude decir otra palabra. Era por demás explicar que en ese momento en que tocaron la puerta de la casa ya iba de salida…
“Nos manda el padre Quintín”, conocido personaje de la región pues fue vocero del pasado Arzobispo, insistieron; pero como yo en alguna ocasión entrevisté al aire al citado padre Quintín, y juró que no volvería a hablar conmigo, a tal grado que cuando me ve en la calle me saca la vuelta…
Por la expresión de mi cara deben de haber comprendido que no iba a haber modo de reconciliarme con las religiones, pero la dama me volvió a recetar el que la paz del señor fuera conmigo; y se retiraron…
Cuando salí de la casa un par de minutos después, pude observar que eran muchas parejas de mujeres que engañadas con el cuento de que sirven a Dios, le andan haciendo la “talacha” a los que cobran por ello…
Cuando mejor harían quedándose en sus casas, cuidando a sus hijos y viendo que haya un hogar, que andar tocando puertas para hablar de lo que ni siquiera saben bien cómo fue…
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta visa
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|




