Salud ciencia y conciencia
LA LEYENDA DEL ZEMPAXOCHITL.
Mientras Tonatiuh, el dios sol, hacia su recorrido por el cielo, descubrió a una hermosa doncella bañándose en las aguas de un río. Ella se llamaba Xòchitl y era tal su belleza que el dios sol decidió visitarla en persona.
Una noche, cuando Xòchitl regresaba del río cargando sobre su cabeza un cántaro de agua, un apuesto mancebo ataviado con ropajes de color dorado le salió al paso. A partir de ese momento Xochitl le preguntaba a su amoroso compañero porqué no revelaba su nombre ni su procedencia, ni cual era la razón de que solo se reunieran por las noches, y el respondía que llegado el momento le haría saber la causa de todo aquello.
A pesar de su felicidad, ella comenzó a llenarse de dudas sobre su misterioso enamorado. Por veinte noches consecutivas disfrutaron de su amor, y tras el último encuentro el gallardo mancebo se despidió de madrugada, prometiendo regresar a la noche siguiente. Pero en esta ocasión Xòchitl lo siguió sin que él se diera cuenta.
Tonatiuh llegó al pie de una alta montaña y antes de subir a ella, se quito su fachada humana mostrándose con toda su radiante presencia de astro rey. Xochitl miró esta transformación llena de asombro, y a causa de aquel resplandor magnífico, quedó ciega de inmediato.
Mientras Tonatiuh como el sol brillante del nuevo día, ascendía hacia las alturas para iluminar el mundo, Xòchitl comenzó a vagar entre las tinieblas y a causa de su ceguera cayó en una barranca y murió al instante. Cuando Tonatiuh llegó a la mitad de su viaje y buscó a Xòchitl entre los habitantes de la Tierra, descubrió lleno de dolor su cuerpo ya sin vida.
El dios sol, incapaz de hacerla volver de la región de la muerte, derramó una lágrima luminosa que, al caer sobre el cuerpo de su amada, la convirtió en una flor de veinte pétalos y de un color amarillo intenso. El color amarillo es la luz que ilumina las tinieblas del mas allá, y los veinte pétalos representan el número de días que Xòchitl y Tonatiuh se amaron. Cuentan que así nació la flor de cempasúchil, la flor de los muertos.
Frase del día: “No estudio por estudiar más sino por ignorar menos. Sor Juana Inés de la Cruz.
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