Daños Colaterales
Prácticamente, Cuba ya venció el bloqueo
En tan sólo 14 días el gobierno cubano recibió dos importantes espaldarazos. Primero el papa Benedicto XVI, quien el 28 de marzo se despidió de Raúl Castro en el aeropuerto de La Habana lamentando las “medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país que pesan negativamente sobre la población”. Y ayer hizo lo propio, también en su despedida, el presidente Felipe Calderón, quien dijo haberle “reiterado” a su par caribeño que “México condena y seguirá condenando el bloqueo injustificado que se mantiene sobre la isla desde hace medio siglo”.
Raúl Castro es el único presidente de las Américas que no fue invitado a Cartagena, pero tanto su ausencia como el anacrónico bloqueo estarán presentes en la cita hemisférica a 50 años de la imposición del embargo, 8 de febrero de 1962 por John F. Kennedy.
Y es que dicha medida económica, comercial y financiera no sólo ha sido un boomerang para el pueblo cubano sino que ha resultado inútil en función del objetivo esencial de EU de estrangular por esa vía a la revolución cubana; además de contravenir —como tantas veces se ha dicho en la ONU desde 1992— la política de solución pacífica de las controversias, las normas del comercio multilateral y la no injerencia en los asuntos internos de los países. Por añadidura, más de 70 por ciento de los estadunidenses están por la normalización de las relaciones, un intercambio agrícola y comercial plenos y el fin de las restricciones de viaje a la isla; un flujo turístico, el segundo después de Canadá, que pese a todo sumó 400 mil visitantes en 2011, según la Sección de Intereses Cubanos en Washington.
Ni siquiera los grupos disidentes fueron tomados en cuenta por el Papa ni por el presidente Calderón, privilegiando ambos los “lazos de amistad”, con el telón de fondo de la dinamización económica de la isla, cuyo posicionamiento dista mucho de la Cuba asediada por George W. Bush y sobreviviente del “periodo especial” tras la desintegración de la URSS, su socio comercial en un 85%.
Cálculos oficiales conservadores cifran en más de 95 mil millones de dólares los daños económico directos al pueblo cubano por el bloqueo, sin incluir el valor de lo que se dejó producir o las pérdidas por el cierre de mercados, como la marca líder Havana Club, que dejó de vender 2 millones 600 mil cajas de ron por año a EU. O también los daños a firmas de EU que, sólo en el sector energético, podrían ganar al año en la isla hasta 3 mmdd.
Esta columna regresa el 30 de abril.
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