En privado
No calientan, no calientan
Su opacidad es transparente.
Florestán
Ha corrido una sexta parte de las campañas, estamos a 70 días de que acaben, el próximo 27 de junio, y no he registrado por parte de los candidatos presidenciales ningún evento, planteamiento, compromiso, idea que, ya no diga usted ofrezca un cambio de país, sino que alcance a diferenciar, bien a bien, a uno del otro.
Todos parecen estar en la misma línea, con matices y tonos diferentes, pero con un común denominador de fondo en empleo, seguridad, salud, educación, bienestar, con ligeros cambios de forma en cuanto a cifras: montos y metas y manera de decirlo.
A lo largo de estos 17 días, la diferencia entre los candidatos ha sido el detalle, la nota de color y el recuerdo de deslices pasados. Nada trascendente.
En el caso de Josefina Vázquez Mota, de la evacuación del estadio a la quesadilla, pasando por el vahído y su lección de Pilates y rumores sobre su equipo.
Andrés Manuel López Obrador ha mantenido su discurso entre su mano franca y el reciclaje de los de hace seis y 12 años, cuando llegó al Gobierno del Distrito Federal, me podrán acusar de que me como las eses pero no de ladrón, o la ofensiva contra Televisa a la que acusa de darle un trato discriminatorio, cuando no tiene un solo dato para comprobar ese embuste. Y la inequidad de spots, que debería reclamar al IFE, que reparte, de acuerdo con la votación de los partidos en 2009, y pauta a todas las estaciones. Son variaciones, éstas, de la república del amor que se estira y ajusta a conveniencia.
Y en el caso de Enrique Peña Nieto, sin novedad, administrando su ventaja, evitando confrontaciones y buscando dejar atrás, de preferencia en el olvido, deslices y errores del previo.
Nada, pues en estos primeros 17 días de campaña, que cambie el arranque, que modifique posiciones o preferencias, nada de nada.
Y por eso el promedio de las encuestas se mantiene sin mayores modificaciones, porque no se ha registrado ningún evento, planteamiento, compromiso o idea, que cambie al país.
Hoy, la apuesta de los opositores de Peña Nieto sigue siendo al debate, que hace seis años AMLO despreció desde su ventaja, y hoy quiere multiplicar, desde su desventaja, confirmando que el debate en política es como la poesía de Il Postino: de quien lo necesita.
RETALES
1. RECEPCIONISTA. Raúl Castro no recibió a Felipe Calderón en el aeropuerto de La Habana. Solo recibe a Hugo Chávez;
2. PURI. Tras perder el proceso interno en un distrito de Cuajimalpa, René Bejarano impuso a Purificación Carpinteyro como candidata a diputada federal por Iztapalapa, una zona que, seguro, domina; y
3. TORPES. Ante el video de los niños, la reacción de los diputados fue sáquenlo del aire. Es la mezcla del temor y la ignorancia.
Nos vemos mañana, pero en privado.
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