Editorial
Como ayer en este mismo espacio se supuso que sucedería, los cancilleres de Ecuador, Ricardo Patiño y su homólogo de Gran Bretaña, William Hague, después de haberse entrevistado durante 45 minutos, no llegaron a ningún acuerdo real con relación a Julián Assange.
Aunque ciertamente que se habló de formar una “comisión” que estudie el caso; por lo que el australiano fundador de Wikileaks, quien hoy cumple un año de haber pedido asilo, permanecerá todavía refugiado en la Embajada ecuatoriana de Londres por algún tiempo.
Pero desde la misma GB, en Belfast, donde se han reunido los integrantes del G-8, el tema de Siria ha sido preponderante en sus pláticas y ha dividido radicalmente las opiniones.
Unos, los Halcones, quieren apoyar una solución ¡enviando armas! y queriendo establecer una zona de exclusión aérea que les permita bombardear las Ciudades de la milenaria Siria; y otros, léase Rusia, se oponen a ello, pero también envían armas estratégicas -baterías de misiles aéreos- al Gobierno de Bashar Al Assad para impedir los deseados bombardeos.
Siendo lo más significativo del caso, que en las “negociaciones” de paz no han sido invitadas las partes beligerantes; pero los sentados la mesa están muy preocupados y quieren solucionar el problema enviando armas.
Cuando la solución sería precisamente no enviarlas y dejar que los sirios se las arreglaran solos. Pero como por todos es sabido que los “opositores” son terroristas mercenarios que fueron contratados por los propios Halcones, estos quieren, a como dé lugar, derrocar al régimen alawita.
Se anticipa que no habrá zona de exclusión aérea y que no llegarán a ningún acuerdo; por lo que continuará el innecesario derrame de sangre.
Y volviendo con el espionaje, que también fue revelado por el diario "The Guardian” quien publicó que la propia GB espió a los integrantes del G-20, ¡todo un escándalo!
Desde Hong Kong Edward Snowden, el ex asesor de seguridad de los EEUU, dijo el día de ayer que el gobierno estadunidense no podrá impedir sus revelaciones sobre los programas secretos de espionaje electrónico.
“Todo lo que puedo decir ahora es que el gobierno estadunidense no podrá ocultar esto encarcelándome o matándome. La verdad llega y no podrá ser detenida”, según también información difundida por The Guardian.
Y mientras eso sucede en Europa, en Turquía, a pesar de las amenazas del Erdogan, los principales sindicatos, la Confederación de Sindicatos Obreros Revolucionarios (DISK) y la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Públicos (KESK), así como los colegios profesionales de médicos, dentistas, ingenieros y arquitectos, se han lanzado a una huelga general que el Gobierno califica de ilegal, y que castigará a quienes lo sigan, pero lo cierto es que ha paralizado a la Nación, ya que decenas de miles de sus afiliados y simpatizantes han abandonado sus puestos de trabajo y marchado a las principales plazas.
Sus militantes, más de 800 000, salieron a las calles para mostrar su rechazo a los ataques de la policía. “Pararemos toda la actividad salvo los servicios de urgencia", anunció el comunicado conjunto, que reivindica "una Turquía libre, igualitaria y democrática".
Total, que todo el mundo habla de democracia, pero los gobiernos no les hacen caso a los ciudadanos.






