Huérfanos organizados
Los partidos políticos en México no han cambiado, pero la ciudadanía y las empresas sí. Como huérfanos, sin quien lidere el esfuerzo social, aprendieron a crecer solos.
Un ejemplo de ello es Movimiento Azteca, surgido en 2002. Fue la primera vez que una televisora mexicana, TV Azteca, incluyó dentro de su programación, los esfuerzos de la sociedad civil organizada.
Desde entonces, mes a mes, se da cobertura gratuita para que divulguen su trabajo, generen una conciencia sobre los problemas que padece la población y recauden recursos para apoyar sus actividades.
Movimiento Azteca ha apoyado a los mexicanos que trabajan sin ambición política pero con sentido social, sin afán de lucro pero con compromiso con el medio ambiente, sin búsqueda de notoriedad pero con ganas de construir un mejor México.
A partir de 2002, ha crecido geométricamente la participación de las organizaciones no gubernamentales en la vida social y ecológica de México y su presencia en los medios de comunicación, afortunadamente, también ha sido creciente.
El testimonio de millones de ciudadanos trabajando desinteresadamente por su comunidad, logró algo impensable: unir a empresas que comercialmente son competencia y en ocasiones calificada de feroz, para que juntos trabajen dándole voz e imagen a lo mejor de México, frente al agobio de ver, escuchar y leer violencia cada vez que prendemos la televisión, la radio o abrimos un periódico.
Lo que empezó como un sueño para muchas fundaciones que era obtener un Movimiento Azteca, ahora se ha multiplicado de tal manera que Iniciativa México abre el espacio de decenas de medios de comunicación para que miles de organizaciones participen con un mensaje unido: en México, somos mucho más los buenos que los malos; los que construimos que los que destruyen; los que confiamos en el país que los que desconfían de su tierra; los que tenemos optimismo ante el futuro que un pesimismo paralizante; somos mucho más los que queremos luchar con fortaleza que los que huyen con miedo.
La mayor virtud de un pueblo es la autoestima y cuando una población escucha a diario que todo está mal, cuando una sociedad solamente se alimenta de noticias violentas, no puede esperarse mucho de ella.
Pero, cuando una nación descubre que tiene corazón, que tiene voluntad y que tiene compromiso en la mayoría de sus habitantes, el resultado de esa comunicación será sin duda, más trabajo, mayores éxitos y destacados resultados.
El lanzamiento de Iniciativa México el día de ayer es, sin duda, un paso en la dirección correcta porque es una propuesta que nace para echar luz a lo mejor de México.
La lucha en contra de la violencia es fundamentalmente pública, pero los medios electrónicos y escritos tienen la responsabilidad de ponerse de acuerdo para tener una política de comunicación que disminuya el sentimiento de zozobra general y que evite la pésima imagen que tiene el resto del mundo de nuestro país en este momento.
El acuerdo para la cobertura informativa de la violencia es una iniciativa que viene a darnos a todos esperanza en que, así como el crimen se organiza para hacer lo suyo, los ciudadanos y empresas nos organizamos por un México mejor.
Los medios se han puesto de acuerdo para evitar difundir la cultura de los delincuentes y para no caer en resultados tan grotescos como es convertir en héroes a los villanos.
Se comprometieron ayer a promover a los verdaderos héroes de México: a quienes trabajan en la base de la pirámide resolviendo problemas sociales, previniendo problemas del medio ambiente y poniendo manos a la obra en vez de sólo quejas sin sentido.
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Presidente de Fundación Azteca





